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El salón

En una de las paredes del espacioso salón se podía admirar un bargueño de finales del siglo XVII. Un reloj colgaba de la pared justo encima del bargueño. Cuando era niño visité esa casa muchas veces, y el péndulo del reloj cautivaba mis sentidos, hacía que me concentrara en el movimiento suave y regular de aquel péndulo. El anfitrión, siempre enfundado en una lujosa bata de satén, fumaba todos los días en una cachimba durante media hora, al tiempo que se dedicaba a la lectura de algún clásico. Era un señor alto, delgado y con unas facciones agradables. Siempre que visitaba a su hijo me dedicaba una calurosa sonrisa. Han transcurrido muchos años. Mi amigo de la infancia ha muerto hace unas semanas. Me sorprendió la llamada del notario para informarme de la existencia de una carta que mi amigo me había dejado. Hoy, delante de ese reloj, acuden a mi mente los recuerdos de una casa en la que la armonía familiar propiciaba un ambiente cómodo y agradable. Lo que de ninguna manera me p...

Redemption - Redención

Redemption A judge sentenced me to the death penalty. Two jailers accompanied me to the execution room. At three o'clock in the afternoon, a lethal injection lasting four minutes ended my life. Five witnesses witnessed my death. Six black crepes adorned my coffin. Seven white doves flew over my grave. Eight broken hearts mourned my absence. Nine angels kept vigil over me Ten futures await me to redeem my soul. Redención Un juez me condenó a la pena de muerte. Dos carceleros me acompañaron a la sala de ajusticiamiento. A las tres de la tarde, una inyección letal de cuatro minutos acabó con mi vida. Cinco testigos presenciaron mi muerte. Seis crespones negros adornaron mi ataúd. Siete palomas blancas volaron sobre mi tumba. Ocho corazones rotos lloraron mi ausencia. Nueve ángeles velaron mi espera. Diez futuros me esperan. En alguno de ellos redimiré mi alma.

La luna

La luna color topacio cuelga de la noche como un fruto maduro. Acaricia nuestro encuentro amoroso y alumbra nuestros ardientes pasos a través del bosque. El bosque nos protege y nos guía en un perfecto y armonioso paso que nos adentra en las esferas armilares de nuestros deseos. 

Parejas inseparables

Mi pareja y yo somos del mismo sexo, vivimos separados apenas unos centímetros el uno del otro, pero siempre estamos juntos. Yo vivo a su derecha. Somos un poco originales porque tenemos un inquilino cada uno, y además ellos son familia. El otro día le pregunté: -Oye ¿Cómo es tu inquilino? Y mi pareja me contestó con otra pregunta: -¿Quieres que te responda si huele, o si se asea a menudo? Pues te tengo que decir que estoy muy contento porque me trata muy bien. Suda mucho, eso sí, pero es muy atento conmigo. Se pega a mí y es muy juguetón. Pero tengo que reconocer que cuando me deja para ducharse, pierdo las formas. -A mí me ocurre algo parecido. Pero el mío tiene una extraña afición a las patadas, y eso me tiene un poco estresado. Aunque también es muy amable conmigo. -Ya se lo dije el otro día a un amigo: ¡Que dura es la vida de los calcetines de un jugador de fútbol!

Un agujero en la noche

Le di las buenas noches y acaricié su pelo. El me dio un beso y un abrazo. Dulce despedida y negra noche. Cuántas veces tuve que haberle dicho que lo quería, cuántos besos tenía que haberle dado. Recuerdo la noche en la que vino al mundo. ¿Quién te apartó de mí? ¿Quién me dejó sola? ¿Quién quiso castigarme privándome de ti? Todas las noches me despierto pensando que estás en tu habitación. Cuando vuelvo a la realidad, todo me parece una pesadilla y deseo volver a mis sueños en los que siempre estás.

La muerte del karma

He visitado y comprendido todos los universos posibles e imposibles, y he terminado con todas mis preocupaciones. Ya no hay nada que explorar, que descubrir, que pensar. Ya estoy tranquilo, y esta tranquilidad me proporciona una nueva visión del todo. Al estar en paz con el todo, ya no hay lucha por conseguir nada. R. Singh.

Blue Beings - Seres azules

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Blue Beings "Grandpa, tell me a story." "It's too late for you to be awake, and you're too old." Go to sleep." "Please please. I'll sleep very quickly listening to your story. Please." "All right. What kind of story do you want me to tell you?" "I'm thinking of the blue beings." "You know that I tell you the same story many times, but always change the story a little and  especially the end." "Yes! yes!" "Let's begin." "Once upon a time, in the depths of the forest, there lived some fantastic, blue beings. They  had mastered the art of telepathic communication, and among them lay invisible filaments that held them together. When a new being was born, after its progenitor expelled him/her by the mouth, the  filaments began to emerge from his/her body. First slowly and very faintly, only visible to the blue beings,  and then, after reaching each and every one of these beings, fi...

El azar

Estaba sentado en la terraza de una cafetería leyendo tranquilamente el periódico y tenía la sensación de que alguien me estaba observando. Alcé la vista tratando de descubrir al ladrón de imágenes pero no pude sorprender a nadie mirándome. Sin embargo la sensación persistía y me hacía sentir incómodo. Al cabo de un rato me levanté y abandoné la terraza. Me dirigía a casa cuando un joven con gafas oscuras y un gorro de lana se interpuso en mi camino. -¿Es usted el profesor Newmann? Su voz sonaba metálica, como la emitida por un dispositivo de síntesis de voz. -¿Quién es usted? ¿Qué quiere? -Hemos secuestrado a su hija. Si la quiere volver a ver tiene que venir conmigo. Me quedé petrificado. No podía reaccionar. Sofía era lo único que tenía en el mundo y no podía imaginar lo que estaría sufriendo en esos momentos. -¿Qué le han hecho a mi hija? ¿Dónde la tienen? -No haga preguntas y acompáñeme. No tenemos tiempo que perder. Un coche de gran cilindrada, con los cristales...

Mi encuentro con una patata (frita)

Me encantan las patatas fritas. Siempre que puedo y me lo permite mi salud, como patatas y huevos fritos. El otro día estaba friendo patatas y disfrutaba imaginando cómo sabrían, y en un descuido, una de ellas, no sé cómo, saltó sobre mi mano derecha y me quemé. ¡Qué hija de satanás! Grité. La miré con odio y tras un instante me di cuenta de lo que ocurría. Me había enfadado con una patata, con algo que carece de intención, y pensé: Paco, todo lo que experimentas es tú. Tu enfado eres tú….¿existe algo realmente que esté fuera de ti? Ni la patata se entera de nada ni mi reacción va más allá de mí mismo, se trata siempre de un diálogo conmigo mismo. Y luego pensé: Además del caso de la patata, ¿no ocurre igual cuando interactúo con alguien? Cuando alguien me habla…¿no son mis prejuicios, mis ideas, mis tradiciones, mis convencimientos los que no me dejan escuchar….siempre es un diálogo conmigo mismo….y después de eso me pregunto ¿hay alguien ahí afuera?

El descuido

Abandonado en una esquina, el fajo de billetes no sabía qué hacer. Su dueño, sin darse cuenta, lo había sacado del bolsillo y justo allí se había quedado, esperando, muy preocupado pensando en su dueño. Pasaron los minutos, las horas, y nadie venía a recogerlo.  A la mañana siguiente, muy temprano, un niño se acercó peligrosamente pero ¡ay!, alguien lo llamó y el niño se alejó del paquete. El pobre paquete no había podido dormir en toda la noche. De repente oyó un gran estruendo, ¡una silla de ruedas motorizada se acercaba a toda velocidad! ¡uy! …su conductor no reparó en él, y la rueda casi lo destroza. Por fin, pudo ver a lo lejos como su propietario se acercaba corriendo y sudoroso. Después de haber pasado toda la noche a la intemperie y de haber salido indemne de la curiosidad del niño y de la veloz silla de ruedas, ¡ahí estaba su salvador! Pero…¡sintió a suela de un zapato que lo pisaba! Y alguien se dirigió a su dueño diciendo: -¡Oiga! ¿Dónde cree que va? ¿Pretende ...