Sunday, March 24, 2019

Symphony of the Worlds - Sinfonía de los mundos


 Symphony of the Worlds


I fly backwards in time,
I walk slowly through the red folds of Mars,
I chase the fatuous and invisible wake of the asteroid Oumuamua with my gaze,
and I chat with its inhabitants drinking a beer.
I break cycles and I sculpt the nothing,
I open the windows of the Universe to let air in.
I flow in a cloud from one of your shoulders
to the immeasurable transparent carpet of your soul.  




Sinfonía de los mundos

Volar hacia atrás en el tiempo,
andar despacito entre los pliegues rojos de Marte,
perseguir con la mirada la estela fatua e invisible del asteroide Oumuamua,
y charlar con sus habitantes tomando una cerveza.
Romper los ciclos y esculpir la nada,
abrir las ventanas del Universo para que entre el aire.
Fluir en una nube desde uno de tus hombros
a la inconmensurable alfombra transparente de tu alma.  

The Cave of Miracles - La gruta de los milagros


The Cave of Miracles

The cave was so big that a bear came in to hibernate and got lost. To try to find it, an eagle came in, and as he flew near the ceiling he discovered some cave paintings hidden behind some stalagmites near the entrance. They were strange geometric figures that played with dots and curved lines, and what was more unusual, they described the disposition of the different labyrinths that formed the cave.
The eagle, astonished by that description, came to the surface to explain its discovery to the World Animal Society, whose members waited nearby.
The rhinoceros, President of the Society, proposed to use that map to find the bear, and to investigate that discovery as soon as possible. But there was no need to search for the bear because it came out of the cave safe and sound. When he had calmed down, he explained that sounds varying in intensity led him to the exit.
From that moment on, the World Society of Animals gave the name to that cave of 'The Cave Of Miracles'.



La gruta de los milagros

La gruta era tan grande que entró un oso a hibernar y se perdió. Para intentar encontrarlo,  entró un águila, y al volar cerca del techo descubrió unas pinturas rupestres ocultas tras unas estalagmitas próximas a la entrada. Eran extrañas figuras geométricas que jugaban con puntos y líneas curvas, y lo que era más insólito, describían la disposición de los diferentes laberintos que formaban la gruta.
El águila, asombrada por aquella descripción, salió a la superficie para explicar su descubrimiento a la Sociedad Mundial de Animales, cuyos miembros esperaban cerca de allí.
El rinoceronte, Presidente de la Sociedad, propuso utilizar aquel mapa para encontrar al oso, e investigar aquel descubrimiento cuanto antes. Pero no hubo necesidad de buscar al oso porque éste salió de la gruta sano y salvo. Cuando se hubo calmado, explicó que unos sonidos que variaban de intensidad le condujeron hacia la salida.
A partir de aquel momento, la Sociedad Mundial de Animales le dio el nombre a aquella caverna de ‘La gruta de los milagros’.