Friday, May 26, 2023

Caged in My Feelings - Enjaulado en mis sentimientos

 Caged in My Feelings

It was at birth when it happened. My mother gave birth to me at sea. When I slipped through her vagina, the image of being among aquamarines and a strong taste of the sea penetrated my consciousness forever. That sensation of the sea, of salty air, has not left me, until today. My father grabbed my feet and turned me face down. My brain protested, and at that moment my conscious self shared the Oedipus complex with my subconscious until my father died. I had to fight many wars afterwards in a hostile and ruthless world. Years after my father's death, my loving mother succumbed to a long and painful illness, and she left me alone. The aquamarines and the taste of the sea came to comfort me, as always happened when events conspired to destroy my little energy to survive. At the bottom of the sea, in the turquoise waters where I was born, I found the peace that denied me existence. Until today.

In moments of despair, I learned to sneak into the past to talk to the dead. Strange dead, alien, who asked me to help them return to the world of the living. When I wandered the underworld, I wondered how I couldn't find my father. And coincidentally, in one of the ghostly encounters, around the corner of the underworld, he appeared, and I asked his forgiveness. He was waiting for me with open arms and an infinite smile illuminated his face. To my surprise, after my father, my mother appeared, and then I discovered her true nature. She was a mermaid and had never revealed it to me. Her love for my father made her abandon her true nature to appear as a woman before everyone's eyes, including mine. My mother, who had the blessing of goodness, wrote the days with blue feelings, and her hands contained all the happiness in the universe.

Everything has finished today. Today it has come to visit me the nameless and has just erased all my memories. She only left me for a moment to say goodbye to them. Today I am nothing.

 


Enjaulado en mis sentimientos

Fue al nacer cuando ocurrió. Mi madre me dio a luz en el mar. Cuando me deslizaba a través de la vagina, la imagen de estar entre aguamarinas y un fuerte sabor a mar penetraron en mi conciencia para siempre. Esa sensación de mar, de aire salado, no me han abandonado, hasta hoy. Mi padre me sujetó por los pies, y me puso boca abajo. Mi cerebro protestó, y en aquel momento mi ser consciente compartió con mi subconsciente el complejo de Edipo hasta que mi padre murió. Muchas guerras tuve que librar después en un mundo hostil y despiadado. Años después de la muerte de mi padre, mi madre, amantísima, sucumbió a una larga y penosa enfermedad, y me dejó solo. Las aguamarinas y el sabor a mar vinieron a consolarme, como ocurría siempre que los acontecimientos se conjuraban para acabar con mis pocas energías para sobrevivir. En el fondo marino, en las aguas turquesa entre las que nací, encontraba la paz que me negaba la existencia. Hasta hoy.

En momentos de desesperación, aprendí a entrar con sigilo en el pasado para hablar con los muertos. Muertos extraños, ajenos, que me pedían que les ayudara a regresar al mundo de los vivos. Cuando vagaba por el submundo, me preguntaba cómo no podía encontrar a mi padre. Y casualmente, en uno de los encuentros fantasmales, al volver la esquina del submundo, apareció él, y le pedí perdón. Me esperaba con los brazos abiertos y una sonrisa infinita iluminaba su rostro. Para mi sorpresa, tras mi padre, apareció mi madre, y entonces descubrí su verdadera naturaleza. Era una sirena y nunca me lo había revelado. Su amor por mi padre hizo que abandonara su verdadera naturaleza para aparecer como una mujer ante las miradas de todo el mundo, incluso la mía. Mi madre, que tenía la bendición de la bondad, escribía los días con sentimientos azules, y sus manos contenían toda la felicidad del universo.

Hoy ha terminado todo. Hoy ha venido a visitarme el innombrable y acaba de borrar todos mis recuerdos. Solo me ha dejado un instante para despedirme de ellos. Hoy soy la nada.